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El Círculo: Ay, Hebe.



Son tan lindos tus ojos verdes, Hebe. Tan lindos. Pero no son lindos porque sean verdes, ni porque cambien de color.


Son lindos porque combinan con el sweater de algodón que usás cuando te despertás sintiéndote sensual. Porque están hechos de clorofila de madreselvas. Porque se dilatan a razón de dos milímetros por segundo cuando hago cosquillear tu cuello. Porque son ojos mágicos: cuando mirás el cielo de noche se transforman en dos banderas de Mauritania. Me encantás. Muero por vos. No creo en el casamiento, pero me casaría sin pensarlo si lo sugirieras. Claro que eso no va a pasar; porque Hebe, yo sé que vos también morís por alguien, y que ese alguien no soy yo. Cuánto daría yo porque te dés cuenta de lo que daría porque dejes de mirarme y me veas. Con esos ojos, Hebe. Son tan lindos…

Con esos ojos que ven que Emanuel tiene esencia en sus rizos tornasolados. Ven que el aura de Ema es amarillo, algodonoso y con forma de gota. Y que lo lleva arrastrando, pendiendo del pupo, como si fuera un globo de shopping. Ema y Hebe se cruzan en la oficina, siempre. A veces almuerzan en ronda porque tienen amigos en común, a pesar de trabajar en distintas áreas. Y en la ronda Ema mira tus ojos, Hebe, y los vé lindos. Los vé lindos porque son verdes, y porque cambian de color. Ema no te puede Ver porque tiene un filtro Rosa. Rosa es la mujer más inteligente del planeta; Ema admira con terquedad la picardía de sus palabras y la coherencia de sus ideas. Se queda embelesado cuando Rosa le explica sus teorías; élla es algo de no creer…


¿Por qué Rosa no puede Ver a Ema? ¿Por qué no me Ves, Hebe? Es un círculo vicioso: yo daría lo que fuese porque Alguien me Viera, pero Alguien no me Vé porque está atento Viendo a Otrapersona. Otrapersona muere por AlguienMás y no logra Ver a Alguien. Y resulta ser que AlguienMás moriría por X, pero X está absorta en OtroPlaneta. OtroPlaneta, por supuesto, es la mejor amiga de X pero no puede ver a OtroPlaneta como AlgoMás. AlgoMás sí logra ver a OtroPlaneta. Esto, por supuesto, no es ficción. Es mi historia, Hebe. Y la tuya. Decíme, ¿cuándo se rompe El Círculo? ¿cómo se hace? Porque estoy seguro que eso es posible; mis viejos se miran con amor hace treinta y ocho años; el placer de ver a Eva y Pato juntos no se explica; la complicidad de niños juguetones que se nota en Andrés y Mónica dá gusto. Hay evidencias de que El Círculo se rompe.


Me dan ganas de mirar para atrás en la rueda. ¿A quién estaré dejando de ver? ¿Quién morirá secretamente por mí? ¿Por qué no la veo? Yo ya sé quién es. ¿Por qué no puedo dejar de verte así, Hebe, y empezar a Ver para atrás para romper El Círculo?


Es que son tan lindos tus ojos verdes, Hebe. Tan lindos. Pero no son lindos porque sean verdes, ni porque cambien de color…

Ésta soy yo

Me quedé pasmada con los resultados arrojados por un test psicológico basado en la teoría de los tipos psicológicos de Jung. Me provocó lo mismo que una bruja diciendo mi futuro (... y acertándolo). El test está en
http://www.odiseajung.com/tipos-psicologicos-jung-mbti/test-myers-briggs-mbti/test1.php

Ésta soy yo, me presento:

INTP Racional (Prometeico, Flemático) Ingeniero Arquitecto

-Pensamiento introvertido
-Intuición extravertida
-Sensación introvertida
-Sentimiento extravertido

Eneotipo 1 – 7 – 5 / Signo Acuario – Capricornio – Escorpio

Son gente volcada en sus reflexiones sobre los por qué, los por qué no y sobre todo los para qué de las cosas. A menudo aislados en su mundo de búsqueda de las verdades y principios universales del contexto que los rodea. Piensan rápido, con claridad, y en los temas que les preocupan su concentración es intensa. Pueden llegar a ser muy tozudos en la defensa de sus verdades, que a menudo son distintas de las del resto, aunque nunca entran al trapo de ninguna discusión si ésta no les afecta de manera muy directa y personalmente. Prefieren la discreción en todo lo externo. Les aburre e impacienta ocuparse de cosas obvias y de verdades de Perogrullo; su interés es siempre la verdad que está más allá de las apariencias y lo evidente.

La belleza y la elegancia de la vida para ellos está en los procesos de pensamiento, la contundencia de la lógica, y la exactitud y gracia de su expresión por medio del lenguaje. Matemático filosóficos por esencia, siendo su preocupación lo abstracto y conceptual, son buenos artífices lingüistas, pues el lenguaje es la herramienta principal del pensamiento.

La verdad es buscada por sí misma, no para obtener ninguna meta ni satisfacer ningún proyecto. La meta es la verdad en sí, y esa verdad buscada con ahínco es un modelo universal de entendimiento de la vida y el cosmos, original, completo y complejo. Cogito ergo sum es una expresión que sólo podría salir de un tipo similar a éste. No tienen interés especial en demostrar con pruebas y hechos sus ideas, ni en indagar su comprobación experimentalmente. Para que la verdad sea válida, les basta con que tenga suprema coherencia interna y perfección lógica, pues su última referencia de contrastación no es con el mundo de los hechos, sino con el mundo interno de las visiones y patrones arquetípicos.

Desde pequeños gozan más de sus pensamientos e imaginaciones que de la compañía de la gente. Aunque la intuición extravertida es su puente al mundo, a las aventuras y a lo experimental e interpersonal, y pueden pasar muchas temporadas jugando y haciendo travesuras en la calle y con otros chicos, para ellos es una necesidad y hasta un gran placer y divertimento una gran ración de soledad, reclusión, reflexión y estudio. Su mente bulle de interrogantes que hay que investigar a cada momento. Sienten aversión natural a la moda y a los gustos colectivos, y sus preocupaciones y cuestionamientos siempre están rondando la esfera de lo marginal y poco convencional (el prejuicio básico es: jamás la verdad está donde lo crea mucha gente). Por ello se interesan desde siempre por las fábulas, lo misterioso, lo paranormal: las excepciones a la convención y la regla, que su intuición les capacita para husmear.

Desde muy temprano pueden seguir dos líneas vitales distintas, según la proporción de intuición que apoye su pensamiento. Los más reflexivos prefieren adaptarse discretamente a las reglas y que los dejen “pensar en paz”, y por eso por afuera dan la impresión de ser “obedientes y adaptados”, como les sucede en general a todos los introvertidos. Además, pueden valoran mucho la contención, la responsabilidad, y el proceso de aprendizaje les parece tan importante en general que pueden por ello valorar y no rechazar la formación académica. Todos estos rasgos “saturnales” son muy propios de este tipo, sumados a su inclinación natural a la discreción externa. Pero cuando la anticonvencionalidad del pensamiento es apoyada por la intuición, ese rasgo Puer, que quiere realizar proyectos y aventuras creativas en los hechos y la experiencia, entonces aparece una línea vital rebelde, marginal, que cuestiona presupuestos básicos sociales de comportamiento.

El pensamiento introvertido les da esa capacidad intensa de dedicar todo el tiempo y el esfuerzo posible a la investigación de un tema, “llueva, nieve o haga sol”, y la intuición esa perpleja cualidad de pasar de unos temas a otros sin al parecer solución de continuidad. Para entender sus movimientos hay que buscar siempre la coherencia interna, pues jamás en lo externo esa coherencia será vista. Todo es realizado siempre por sí mismo, sin referencia a ninguna autoridad, y tener que dar explicaciones de sus actos les hastía profundamente.

Los INTP ven a los maestros como iguales y como personajes a desafiar. Para ellos la autoridad está en el conocimiento, no en la posición social ni la edad. Prefieren las asignaturas creativas, teóricas, y que les den opción a aglutinar ideas desde todos los ángulos hasta formar sistemas conceptuales propios. Siempre andan encontrando fallos lógicos en los postulados sean ajenos o propios, y nunca frenan la crítica y la autocrítica. Sin embargo, el rasgo P, más abierto a lo que sucede y a las múltiples posibilidades de las verdades y caminos, les hace menos seguros de sí mismos que sus primos INTJ. Por eso sus vidas son más abiertas e inconclusas, dubitativas, que las de éstos.

Se interesan por vocaciones que exijan proyecciones complejas de sistemas generales e idealizaciones abstractas novedosas, diseño de nuevos modelos. Prefieren planificar a llevar a la práctica las cosas. Prefieren construir los planos que la casa. Necesitan que el ambiente laboral esté conformado por personas que sean capaces de pensar independientemente, y que los dejen a ellos pensar y tomar todas las decisiones independientemente.

Siempre están rodeados de cierto desorden, y suelen tener excelentes ideas sobre organización del mundo y las cosas...que no llevan a la práctica en sus vidas.

Como dirigentes se interesan mucho más por la búsqueda de los diseños óptimos que por la productividad de éstos en la práctica, y se relacionan con los empleados en base a su intelectualidad independiente y no en base a emociones ni a la escala jerárquica. No creen en ésta ni para ellos mismos, sobre todo cuando el puesto es un cargo convencional.

No es raro que les guste ocuparse de cosas tales como la biología (taxonomía), química, física, ingeniería, informática, psicología, abogacía y la escritura y la filosofía. Su estilo de literatura es el ensayo, tendiendo más al manual técnico mecánico que a la poesía.

No existe distinción entre el mundo laboral, si es vocacional, y el entretenimiento. Como en otros tipos parecidos, el trabajo es divertimento y el divertimento es trabajo, y ambos son abordados con la misma profundidad, intensidad y seriedad, pues provienen del mismo interés interno. En su faceta más introvertida, el INTP adora estar solo, leer, pensar, ver la televisión y manejar el ordenador. Es normal que encuentre todo eso más divertido que la compañía humana. También adora los juegos intelectuales y de estrategia como el scrabble, ajedrez, monopoly. En su faceta más intuitiva extravertida necesita actividades y aventuras riesgosas. Viajes, exploraciones, submarinismo, alpinismo, espeleología.

Tienen un sentido del humor basado en el manejo de las palabras muy peculiar. Mientras otros hablan, el INTP parece estar siempre haciendo juegos de palabras.

Los sentimientos y el mundo de la pareja son el flanco más débil de este tipo. Su función sentimental indiferenciada les hace amar o no amar con esa cualidad de todo o nada que tiene la emoción primitiva. Cuando es todo, suelen caer en una entrega a veces ingenua, idealizando a su pareja y enamorándose siempre como adolescentes primerizos de todo un mundo lleno de posibilidades. En este estado su crítica se esconde, se obnubila y tiene tendencia a ver como interesantes e inspiradores incluso los defectos de su pareja; su pensamiento tajante sólo acude en momentos de crisis donde a causa de sus emociones incontroladas se avecina caos y destrucción. No se arredrará ante ninguna distancia u obstáculo para encontrarse con la persona amada.

En la fase de asentamiento el trato se vuelve más impersonal y el intercambio con la otra persona más intelectual, y las razones comienzan a tener más peso.

Si la pareja se deteriora, entonces si la emoción se acalla llega esa nada y el INTP cortará limpiamente si además las razones para hacerlo le resultan obvias. Pero si el deterioro es una crisis en donde las emociones no se acallan sino que se contraponen a los juicios de valor, aparecen muchas dudas y entonces la ruptura que pueda producirse no es limpia y queda todo el resto sus esferas vitales afectado. El INTP tiende siempre a quedarse de todas formas, y aunque no suele hablar de compromisos, para él en el amor eso es obvio (aunque no entienda por qué su corazón gusta de cadenas cuando su mente siempre quiere liberarse), y por esa obviedad precisamente no lo trata.

Ejemplos: Sócrates, Descartes, Newton, Marie Curie, Jung.

La Sombra

A menudo se centran más en la inconsistencia y los defectos de las otras personas, su sombra, que en sus aspectos positivos, y sus juicios y críticas los alejan de los otros y a los otros de ellos.

Abundando en este conflicto, tienen muchos problemas relacionales añadidos porque suelen hacer críticas y comentarios impersonales espontáneos, y entonces los interlocutores que tienen una tipología más cálida los reciben como juicios de valor personales y se ofenden.

Se ocupan demasiado de hechos y de abstractos, y se olvidan a menudo que detrás de ellos están las personas, incluidos ellos mismos.

Necesitan aprender el arte de la charla trivial, donde el énfasis esta puesto en la relación en sí y no en el intercambio intelectual. La trivialidad obviada del Inconsciente se les rebela en momentos de estrés cuando se obsesionan por un detalle nimio en el trazado de un plan que paraliza la terminación de todo el proyecto.

Su perfeccionismo y autocrítica a veces les sume en profundas depresiones e inseguridades a pesar del éxito de sus trabajos. Es muy fácil para este tipo oscilar entre la arrogancia y el auto desprecio.

En situaciones de estrés, como todo intuitivo estresado, se dan a la gula, el exceso, en todo lo sensorial.

Sus emociones los traicionan muy a menudo, y se pasan media vida intentando coordinar y ordenar lo que les brota como un torrente caótico del corazón y la pasión con los valores refinados y diferenciados de su intelecto.

Sensaciones.

Uno se siente grosso... cuando tiene el celular de un grosso entre los contactos.

Sobremanera

Entre lo que pienso,
lo que quiero decir,
lo que creo decir,
lo que digo,
lo que vos querés escuchar,
lo que creés entender,
lo que querés entender,
lo que entendés,
lo que me respondés,
hay
al menos nueve posibilidades de no entenderse…
pero por favor...
sigámoslo intentando.

(texto ajeno que me gustó sobremanera)

(la palabra sobremanera me gusta sobremanera)

... and the world will be as one.

. .
"... la pobreza que sobrepasa un cierto límite puede impedir dar, y es, en consecuencia, degradante, no sólo a causa del sufrimiento directo que ocasiona, sinó porque priva a los pobres de la alegría de dar."
...
...
"Sin embargo, la esfera más importante del dar no es la de las cosas materiales, sinó el dominio de lo específicamente humano. ¿Qué le dá una persona a otra? Dá de sí misma, de lo más precioso que tiene, de su propia vida. Ello no significa necesariamente que sacrifica su vida por la otra, sinó que dá lo que está vivo en él -dá de su alegría, de su interés, de su comprensión, de su conocimiento, de su humor, de su tristeza-, de todas las expresiones y manifestaciones de lo que está vivo en él. Al dar así de su vida, enriquece a la otra persona, realza el sentimiento de vida de la otra al exaltar el suyo propio. No dá con el fin de recibir; dar es de por sí una dicha exquisita."
...
...
"... algo nace en el acto de dar, y las dos personas se sienten agradecidas a la vida que nace para ambas. En lo que toca específicamente al amor, eso significa: el amor es un poder que produce amor; la impotencia es la incapacidad de producir amor."
................................................................................... . . (Erich Fromm, "El arte de amar")

¡Qué perra!

.

Cuando me siente triste, mi perra me dá besos en las manos hasta que se le seca la lengua.

Pero cuando ella está triste, yo no sé qué hacer.

"Aún sin título"

Texto de mi hermano, robado sin consentimiento alguno de su reciente blog que quedó grabado en la barra de direcciones. (Nota Mental: Mirá vos, el guachito!!!).



Se le va la vida, sin esperar
sin preguntar, sin sonreír.
Perdiendo la percepción del tiempo
perdiendo su propia vida.

Con los ojos llorosos y músculos doloridos
las manos lastimadas y los pies fríos.
Fumando, agotado ya de pensar
deseando un baño y unos masajes de amor.

Buscando una razón para seguir
buscando una ilusión para creer.
Sacando fuerza de donde no hay
soñando con huir a una vida mejor.

Sigue buscando su vida
la que la vida le arranco.
Sigue sentado en su banquito
cantando una canción de amor.

Sick


Estoy cansada. (¿Con que ésto era el estrés?). Voy a hacer click. (You´re making me sick).

Basta, año de mierda, no me pidas más.

Zen



Nunca, nunca, nada es tan radical.

Siempre, siempre hay una alternativa, otra vía, un atajo, un desvío.

Quizás sea la arquitectura ingenieril de mi pensamiento.
Quizás sea mi naturaleza de paz.
Quizás quiera pensar que haga lo que haga siempre iré hacia allá.

Que por eso nunca, nunca, nada es tan radical.

Que por eso siempre, siempre (sólo, sólo) elijo la trayectoria. Porque el mojón de llegada vino conmigo al mundo.


Aroma a morA

(Nadie se dió cuenta del pseudopalíndromo, a pesar de las mayúsculas puestas estratégicamente ) :´(

Desde algún lugar me llega ese olor que flota en el aire. Es olor a plástico de verano, a talco en las manos, olor a calor, a verano y a empaparme.

Dejo de lado el libro que estoy leyendo. Proceso los recuerdos, busco un nexo y lo encuentro en algún cajón de la memoria (yo me imagino a la memoria como un gran depósito de cajoncitos pequeños, como de ferretero).
Y sí, es un olor de mi niñez. Pero ahora reconozco que ni siquiera es olor a goma, sinó que es el aroma frutal que le ponían al talco con el que te "ensuciabas" las manos cuando abrías una bolsita de bombuchas. ¡Qué felicidad! Los picos de las canillas se llenaban de boquitas de bombuchas fallidas, ésas que se rompían antes de llenarse. Ésas que servían para atar las mil trencit...

Plop!

Pusieron un aromatizador nuevo en el trabajo. Caramba, mirá qué lindo.

De brújulas, angustias y pulmones.

(texto sin edición, completamente escupido)

(...) en el momento en el que sentí a la angustia hacer su recorrido, me levanté para irme. (Yo la siento como algo pulmonar, que me oprime los pulmones y se abre paso por la tráquea. Toda la angustia ocupa el volumen entero de mis pulmones, oprimiendo pero a la vez llenando la caja toráxica. Después se comprime a la entrada de la tráquea y la siento subir, comprimida y por eso dolorosa, pujando por estar toda junta en la base de la tráquea cuando antes ocupaba todo el gran volumen pulmonar. Y la siento subir, comprimida, como un tapón, haciendo dificultosa la respiración. Sube lentamente, y desde que se comienza a materializar en los alvéolos hasta que logra salir por los lacrimales, no soy capaz de articular pensamiento ni de escupir palabra alguna. Sólo somos la angustia horrible y yo. Llega a la garganta, me gustaría poder tragarla, que pase al digestivo y más tarde cagar angustia. Pero no. Sube por vaya uno a saber qué demoníacos conductos y llega a la nariz, me hace moquear agüita. En simultáneo llega a los lacrimales, y lloro. Con una sensación generalizada de opresión y congestión.

(...).

Este tipo de llanto en particular, el de la angustia, viene cuando no estoy siendo fiel conmigo misma. Cuando digo algo, pero significo lo contrario. Cuando me quedo, pero me quiero ir. Cuando callo por no lastimar y no digo lo que me gustaría estar diciendo. Cuando priorizo los sentimientos del otro, el dolor del otro, por encima del mío propio. O en situaciones por el estilo. Por ésto, hoy este tipo de llanto es mi indicador, mi brújula. Porque hoy, de angustia, no quiero llorar más.

¿ Qué es el amor ?

Con padres que no me imponen límites ni me marcan parámetros sociales (mamá trabaja y trae el orden a casa, papá se queda a cuidarnos), así crecí. Sin estructuras, indispensables para marcarle el rumbo a cualquier niño.

Con una familia desmembrada, sin un lugar fijo en donde me obligaran a pasar mis noches (mitad en lo de mis abuelos, con papá y mitad lejos, con mamá), pasé mi temprana adolescencia.



Trayéndome todas las estructuras del planeta, todos los límites posibles pero también toda la estabilidad (no sólo económica, sinó también emocional) que necesitaba, entra en mi vida Rafael, y mi cabeza percibe inconscientemente cómo nuestras locuras y necesidades encajan perfectamente. Todo esto dicho fríamente, porque en realidad mariposas había en mi panza cuando lo veía, quería construír una vida y armar una familia con ese hombre tan hermoso. Hubiera dado cualquier cosa por él,

Mi cuerpo y alma se enamoraron perdidamente...



... ¡ me había enamorado ! ...



... me había enamorado ...




... ¿me había enamorado? ...

(¿es que todos los amores son así? ¿qué es el amor?)



... Estoy buscando razones y evidencias de que el amor literaturesco existe y quiero creer en eso, pero


es que analizándolo así, sólo parece una perfecta y sobre todo oportuna ilusión psicológica.

El Círculo

Para la RAE:
Extrañar. (Del lat. extraneāre). 3. Sentir la novedad de algo que usamos, echando de menos lo que nos es habitual. No he dormido bien porque extrañaba la cama. 4. Echar de menos a alguien o algo, sentir su falta. Lloraba el niño extrañando a sus padres.



Para mí, esta palabra es el principio del fin.


Una vez me enamoré de Rafael. Tenía yo dieciséis años recién cumplidos.
A los diecisiete viajé a Bariloche por segunda vez, gracias a que una empresa de viajes de egresados nos mostró en tres días a mí y a un par más de compañeras de colegio todo lo que mi división disfrutaría meses después, en caso de elegir esa empresa. No tuve viaje de egresados y mis compañeros no eligieron esa empresa, pero no es ése el meollo de la cuestión.
A pesar de que nunca me gustó ir a bailar, la pasé muy bien. Excursiones, paisajes, gente nueva. Hubo de todo. Quien quiso sexo lo encontró, pero yo no tenía ojos para nadie y para mí la esencia de viajar no es precisamente ésa. Yo la pasé bien, pero por otras razones. Por pequeños detalles, que son lo que usualmente me colman de placer. En el hotel nos hacían una fiesta de bienvenida. Mientras, yo disfrutaba de la bañera con agua bien caliente que no tengo en casa y que tanto deseaba y aún deseo. Parientes que viven allá me visitaron, los paisajes me llenaban los ojos. Las construcciones, el Centro Cívico que parece Suiza. Y extrañaba horrores a Rafael. Lo amaba con locura.

Volví feliz a Buenos Aires. Radiante. La felicidad se me escurría por los poros. Saltaba, sonreía.

Te extrañé, le dije desde las entrañas. Me respondió con cara de velorio que uno solamente extraña cuando tiene que estar lejos de la otra persona. No me creía. Discutimos. Lloré. Pasé de la felicidad absoluta a un clima de angustia en segundos. Me pinchó la nube.
Íbamos a terminar definitivamente, si no hubiera sido porque justo mi madre golpeó la puerta, preocupada porque se me había hecho demasiado tarde y como le quedaba de paso, me pasó a buscar.
Para el día siguiente los ánimos habían calmado, me pidió disculpas, me dijo que tratemos de olvidar lo sucedido (como si yo le hubiera hecho algo grave y me estuviera perdonando) y que nos demos otra oportunidad.

Gran error.

Corría el año 2002.
Nunca más lo volví a extrañar.
Y ese día, lentísima e imperceptiblemente, comencé a desenamorarme.
Célula por célula, átomo por átomo a deshacerme de él.

Hoy hablamos de un futuro en el cual podamos ser amigos y llevarnos bien. Pero seguimos “juntos”.

Yo no sé si el amor, con los años, se transforma en esto. No sé si debería seguir sintiendo mariposas en la panza después de siete años, pero tengo la sensación de que hace rato que la fecha de vencimiento de este amor se nos pasó. O se me pasó.

* Éste es un texto escrito el 14 de junio, que ayer encontré haciendo limpieza en mi compu. Creo que hace años que estoy dándole vueltas al asunto y a pesar de que tengo una decisión tomada no puedo concretarla. No me explico el por qué, y eso me insume un malgaste de tiempo y energías. No encuentro las herramientas, los instrumentos que me saquen de este círculo vicioso. Esto no me hace bien, es el único ajuste de tuercas que mi vida necesita. Y el más grosso en muchos años. Es hora de pedir ayuda, es evidente que no puedo sola.

Crónica de un martes rosa: Mi pequeña Navidad

Día de franco, manejo hacia la facultad en mangas cortas y con la ventanilla abierta. Es cerca del mediodía, hace un calorcito tibio y el sol no me molesta porque está nublado. ¡Perfecto! me digo y pongo Creedence a un volumen bien alto. "Cotton fields" suena mientras el vientito seca mi peinado Beatle indespeinable. Las agudas curvas me "obligan" a manejar usando al máximo la capacidad de mi auto de absorber inercia, como bien lo describió Rogelio una vez.
Los pastos han rebrotado y está todo verde otra vez. Todo es perfecto. De golpe me siento una diosa. Me siento plena, en el contexto de mi vida vacía.O será que mi vida se está empezando a llenar de cosas nuevas.

Es un día de experiencias nuevas.

Trabajar en el laboratorio es un juego de adultos. Juego a la científica, me pongo guardapolvos para que el ácido sulfúrico no perfore mi ropa si algo sale mal. Juego a meter tierra en frascos, como de niña. Sólo que ahora hay que hacer que parezca cosa seria; hasta los frascos tienen nombre de cosa seria. Erlenmeyers.
Me paso la tarde jugando.

Por la noche voy a un examen parcial, pero no rindo. Presencio la escena desde otro ángulo, sentada en el banco de la profesora. Tomando mate con ella. Me siento en una dimensión desconocida, tengo la sensación de que todo es irreal, un gran holograma, un espejismo.
Hasta que me dormí este martes estuve en un estado anímico similar. Y hasta ahora me dura la resaca de excitación ante lo nuevo y desconocido.

Me asalta un recuerdo asociado a un estado anímico muy parecido. Tendría yo unos seis años, el 24 de diciembre a la noche. Excitación extrema a la espera de que den las doce para correr a abrir los regalos, cuando faltando pocos minutos ya se escuchan fuegos artificiales. Sabiendo que Papá Noel me traería una bici. Correteábamos con mi hermano y mi abuela nos rogaba que tuviéramos cuidado con los adornitos. Era la noche permisiva del año, nos dejaban trasnochar jugando.

Algo parecido es ahora, en mi vida permisiva me pagan por jugar. Y siento la misma excitación casi inexplicable, los martes son mi pequeña Navidad.

En Stand By

Mi vida es vacía, pero sin embargo no la siento así.

Hago que mis días sean simples, llevaderos. Al final de la semana me doy cuenta de que ha sido otra semana más. Cumplo con mi vida. Respiro. Camino. Patino.

Me doy muchos gustos infantiles. Salgo a patinar por mi barrio, como si tuviera once años pero con patines de adulto. Me siento en el primer vagón del subte para ver el recorrido, los túneles, las subidas y bajadas, para ver llegar a las estaciones. Si quiero un pancho me lo compro. Si quiero una Coca me la compro. Me asombro todos los días laborables de la majestuosidad de la Plaza de Mayo; de vez en cuando corro alguna paloma. Juego con mi sobrino, me pierdo en los juegos. Me compenetro y me absorben. Jumanji.
Duermo toda la mañana y tomo chocolatada en desayunos y meriendas. Mezclo comidas, salteo otras. Vuelvo a dormir.

No leo libros ni apuntes. No escribo. No miro tele, no escucho radio ni saco el mp3. Últimamente tampoco escribo en mi blog ni uso Internet más que para chequear mails.
Es una involuntaria purificación del mundo exterior.

Siento a mi mente libre de disturbios.
Mis días pasan. Me siento tranquila conmigo.

Me siento un papiro en blanco pero no tengo la intención de escribir. No quiero.
Prefiero esperar.
Desconozco qué estoy esperando, de todas formas.

I am a rolling stone.

Me encuentro feliz. Feliz con felicidad de niño. Felicidad efusiva, que me hace ver al mundo con un filtro amarillo.
O no; el filtro amarillo es causa de hacer ejercicio físico fuerte, después de muchos años de inactividad. Y la felicidad es causa de un zapato con tanto glamour y ruedas como un par de rollers sea capaz de tener.
Me los compré anoche, después de haberlos deseado durante años. En cada Navidad, en cada día de Reyes y en cada cumpleaños por los últimos nueve años he esperado esta hermosura que hoy me viene a hacer caer en cuenta de mi ex-estado físico y entrenamiento que me permitía andar por horas en patines. Que me hacen ver amarillo el mundo después de haber usado mis pulmones nuevamente a su máxima capacidad. No recordaba la sensación de tener los pulmones abiertos, de sentir cada alvéolo dentro de la caja toráxica.

En las diez o doce cuadras que hay entre la terminal del subte B y mi facultad me pegué un golpe, me sentí ridícula pero radiante, se me abrieron los pulmones y me empezaron a doler insoportablemente los arcos de los pies (tengo pie plano y mis plantillas hace meses que piden clemencia).

También me dí cuenta de que tengo diez años más, que debo ir al traumatólogo con urgencia y que tengo que cumplir mis sueños más seguido.

...
..
.

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Disculpe usted las dificultades técnicas; me es necesario ajustar las configuraciones de mi explorador.

(Es que la inspiración no quiere volver)...

Voy a tener que llevar al Anillo de Poder


Como en la secundaria vivía puteando la imbecilidad y la histeria de mis compañeros/as de curso, esa manía frenética adolescente que nunca tuve (ya era ortiva en ese entonces) y vivía rogando terminar de una vez por todas para por fin poder estudiar lo que me gustaba, no fueron trascendentes en mi vida más que dos personas. Ambos asquerosos y bastante retraídos del mundo, como yo.
Barbi fue la única persona durante muchos años a la que le pude contar las cosas tal y como las pienso. Con ella no hay prejuicios ni juicios. Con ella las filosofadas sobre la vida, las guazadas que se nos ocurran y las cotidianeidades que nos preocupan son temas que fluyen solos. Aunque a veces pasamos semanas y hasta meses sin darnos señales de vida.
Con Marcos nos quedábamos adentro en los recreos, teniendo largas charlas a veces de boludeces y otras veces no tanto. Conmigo puede ser todo lo cursi que quiera, contándome qué es que le gusta tanto de ésa chica que le inspiró un poema con sólo haberla visto una vez. O cuánto extrañaba a su novia de años. Él mismo me ha dicho que a amigos hombres no se le cuentan esas cosas. Por poner un ejemplo, porque también hablamos de lo que nos apetezca.

Los quiero mucho a los dos, y ellos ya lo saben y no viene al caso.

El caso es que se avecina una Reunión Encuentro de ex compañeros de la secundaria. Un asco, pero voy a ir. Por lo menos van a estar ellos dos. Me siento rara, porque me gustaría conocer como persona realmente a más de uno, aunque quizás este tipo de reuniones no sea el mejor ambiente para eso. Espero que no sea un burdo puterío, nomás.

Por lo pronto, me imagino poniendo el broche de oro a la reunión, diciendo ésto en voz alta y para todos, parafraseando a Bilbo Bolsón:

“Una noche como ésta es un tiempo muy corto para vivir entre tantos excelentes y admirables hobbi..ejem, digo, ex-compañeros. Conozco a la mitad de ustedes la mitad de lo que quisiera y quiero a menos de la mitad de ustedes la mitad de lo que se merecen. Ahora... tengo mucho que hacer (suspenso). Hace mucho que debí hacer esto. Siento anunciarles a todos que ahora ha llegado el final. Debo dejarlos, me despido muy afectuosamente. Adiós.”

Y ahí me lo calzo y desaparezco.


(¡!)

Ayer estuve varias horas seguidas repitiendo una sola palabra:




¡Guaaaaauuuuuuu!...